miércoles, 16 de diciembre de 2015

Los trajes de Jacqueline de Ribes reinan en Nueva York


El MET le dedica a la gran condesa y filántropa francesa una exposición con cientos de sus míticos vestidos y accesorios

Reina indiscutible de un estilo único y una aristócrata francesa por derecho propio, Jacqueline de Ribes ha sabido conquistar al mundo de la alta costura y ser musa de los más grandes diseñadores del siglo XX a ambos lados del Atlántico, por su innata elegancia y espíritu libre. Por esto, además de su vida como filántropa o mujer de negocios (algo tan poco común en los aristócratas de hace medio siglo),  el MET, Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, expone hasta el 21 de febrero de 2016 una magnífica colección personal que reúne cerca de 400 trajes y centenares de accesorios de esta francesa con hermoso perfil egipcio, y que hace del buen vestir un estilo de vida y arte. Aquí compartimos trazos de su vida con fotos de algunos de sus vestidos inolvidables, que hoy se pueden ver en el MET.

A la izquierda uno de los trajes diseñados por Jacqueline de Ribes para ella misma expuestos en el Met, a la derecha una foto de la condesa con este vestido del año 1983. Foto de Victor Skrebneski, Skrebneski Photograph © 1983.




Hablar de Jacqueline de Ribes, que nació como Jacqueline Bonnin de La Bonniniere de Beaumont el 14 de julio de 1929, es hacer referencia a una mujer que pudo haberse conformado con ser simplemente una bella aristócrata francesa, pero que decidió ir más allá para atreverse a diseñar muchos de sus propios trajes, trabajar en el mundo de la moda creado su propia empresa, y convertirse en una referencia indiscutible del glamour en América y Europa.


Jacqueline de Ribes en su propio diseño, 1986. Foto Cortesía del Museo Metropolitano de Arte, Fotografía por Francesco Scavullo, La Fundación Francesco Scavullo y los herederos de Francisco Scavullo.

El mero hecho de ponerse a trabajar (algo que era impensable para las aristócratas del siglo pasado), muestra su carácter independiente y su propio reconocimiento a la valía personal de la mujer que trabaja y se labra un destino. Ella además de filántropa ha sido también musa del francés Yves Saint Laurent entre otros grandes modistos internacionales como el americano Oleg Cassini, o incluso tuvo como asistente en su casa-taller en París al muy joven Valentino, antes que él se lanzara a hacer su emporio desde Italia.


Jacqueline de Ribes luciendo otros de sus vestidos del año 1983. Foto de Victor Skrebneski, Skrebneski Photograph © 1983.

La exhibición de otoño 2015  en el Costume Institute del Metropolitan, del The Metropolitan Museum of Art de Nueva York titulada "Jacqueline de Ribes: The Art of  Style"  (Jacqueline de Ribes: El Arte del Estilo), nos permite conocer más de cerca a esta mujer, al observar buena parte de los vestidos de su armario, donde sin incluyen varias de sus  propias creaciones, pues ella no se conformó con llevar la ropa de otros, sino también con dar alas a su imaginación y crear sus propios trajes de alta costura, los cuales lució en las grades galas de Europa y Nueva York con su estilo de elegancia atemporal inconfundible.
Jacqueline de Ribes en un diseño de Christian Dior, año 1959. Foto: Cortesía del Museo Metropolitano de Arte, Fotografía por Roloff Beny, Roloff Beny Estate.
Es importante destacar que para esta colección que el Met abrió en su honor, la condesa personalmente trabajó desde su casa en París en la selección de las piezas de esta colección y en el diseño del magnífico libro catálogo de la muestra. De hecho, la condesa tenía previsto volar desde Francia para llegar a la gala inaugural el pasado mes de noviembre, pero debido  a los terribles atentados en París, ella canceló su asistencia pues como francesa, sentía que su deber era permanecer en Francia en estos meses de tanta tristeza. En un comunicado difundido por las acciones de los museos se puede leer: "La condesa de Ribes también sabe lo mucho que los estadounidenses comparten la profunda tristeza sentida en Francia, lo que confirma el vínculo permanente entre los dos países. Ella espera que la exposición representará la alegría asociada a la libertad de creación". Sin duda, un gesto patriótico que habla una vez más de la sensibilidad de esta mujer.

Jacqueline de Ribes ha sido desde su juventud una rara perla o un ave raris pues  a la par, de ser musa de diseñadores de primer nivel. Ella hizo a un lado, su acomodada posición de aristócrata europea y comenzó a trabajar diseñando ropa para ella y otras damas. Algo que hace 50 años era inconcebible en una aristócrata. Ella tenía modistas que le hacía sus propios diseños y en la década de los 80 llegó a Nueva York, la capital del mundo para poner en marcha su negocio de diseño de alta costura.






En esta magnífica muestra en el Met podremos ver cerca de 60 conjuntos que son parte de su colección personal. También están sus creaciones de vestidos de baile de fantasía, los cuáles en su mayoría eran hechos luego de cortar sus vestidos de alta costura, con lo que ella transformaba un traje de una firma en otro completamente diferente.



Entre los trabajos de grandes firmas que lució esta dama de porte impecable podremos ver trajes de: Giorgio Armani, Pierre Balmain, Bill Blass, Roberto Cavalli, Yves Saint Laurent y Valentino Garavani, para dar un total de más de 400 piezas.  
Jacqueline de Ribes con un traje de Yves Saint Laurent. Foto de Mark Shaw, 1959.
Jacqueline de Ribes con un traje taller de Dior . Foto de Mark Shaw en su casa de Paris, 1959.


Un alma libre con una belleza de perfil imponente:
Su suegro, el conde de Ribes, definía  a Jacqueline como “un cruce entre princesa rusa y chica del (cabaret) Follies Bergère”, por su elegancia y clase natural y por su espíritu libre que la convirtió en la reina de todas las grandes fiestas del París de la posguerra, así como de Ibiza en los años sesenta y al otro lado del Atlántico del  Nueva York de los años cincuenta.


Jacqueline de Ribes por  Horst P. Horst, 1953.

Muy alta, delgada, con un rostro anguloso y una belleza física que rompía con el convencionalismo de narices pequeñas a lo Marilyn Monroe o Grace Kelly, hizo de ella un icono de la belleza a la vez, de ser parte del Hall of Fame de las mujeres mejor vestidas del mundo. Pues, fue su perfil a lo reina egipcia que fascinó a la legendaria editora de Vogue, USA Diana Vreeland en Nueva York, quien  le fijó una cita con el fotógrafo Richard Avedon,  quien le realizó su foto más icónica en la que de Ribes aparece de perfil, con su largo cuello, su nariz altiva, su larga cabellera castaña trenzada. Tras fotografiarla Avedón diría: “Siento pena por las casi bellezas de pequeña nariz”. De hecho, sobre esta foto Truman Capote diría que la condesa francesa era un cisne.   Del encuentro, dijo Ribes: "Diana me ayudó a ser auténticos. Ella me enseñó la confianza”. Y del estilo la condesa afirma: "El estilo es lo que te hace diferente; es su propio sello, un mensaje acerca de ti mismo".


El imponente perfil egipcio de Jacqueline de Ribes en la foto que le  hizo © Richard Avedon/The Metropolitan Museum Of Art. (The Richard Avedon Foundation).

Ella fue colaboradora en Nueva York del diseñador  Oleg Cassini así que tras regresar de un segundo viaje a la Gran Manzana, a la Ciudad Luz ella contrató a un joven para bocetar sus ideas, este joven resultó ser nada más y nada menos que Valentino. Luego, en los años sesenta Jacqueline de Ribes también colaboró con los diseños de Emilio Pucci, y escribió una columna en Marie Claire. Es a partir de este momento, cuando ésta inquieta mujer ahora convertida columnista de moda  comienza a coleccionar y clasificar todos sus vestidos de alta costura, a los que añadió sus propios diseños, luego de inaugurar su casa de moda en 1983.


En 1994 y por motivos de salud, ella se retira de la industria de la moda, y decide seguir más enfocada en la filantropía y en su vida hogareña en París al lado de su esposo y gran amor de toda la vida, el conde Eduardo de Ribes. Sin duda esta exposición es un must para esta temperada de otoño y Navidad en el Met, y para conocer un poco más a esta mujer inolvidable. A continuación les dejo varios de los trajes de esta Gran Dama que sigue activa y es una referencia indiscutible de la alta costura y el estilo en el mundo entero.

Alejandrina Uribe-Betancourt  


El conde Edouard de Ribes y su esposa la condesa Jacqueline de Ribes

Jacqueline de Ribes en un diseño de Yves Saint Laurent, fotogrfiada por Richard Avedon, en 1962. Foto de Richard Avedon Foundation / Cortesía del The Metropolitan Museum Of Art













Raymundo de Larrain, Jacqueline de Ribes y Charles de Beistegui. Foto de André Ostier, 1957.


Raymundo de Larrain y Jacqueline de Ribes. Foto de Richard Avedon(The Richard Avedon Foundation).
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Jacqueline de Ribes, Baron Guy de Rothschild, Marie-Hélène de Rothschild, Audrey Hepburn, y Georges Pompidou, 1962



Jacqueline de Ribes en la foto que le  hizo © Richard Avedon/The Metropolitan Museum Of Art. (The Richard Avedon Foundation).

Jacqueline de Ribes y Charles de Besteigui. Foto de Robert Doisneau, 1957

Cecil Beaton and Jacqueline de Ribes by Jack Nisberg, 1965,

Jacqueline de Ribes en la foto que le  hizo © Richard Avedon/The Metropolitan Museum Of Art. (The Richard Avedon Foundation).

Alejandrina Uribe-Betancourt  

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